La política de drogas cuelga de seguridad, no de salud
Falla 01. Cuando el objetivo institucional es el control del delito, el éxito se mide en reincidencia y no en recuperación. Se financia lo que reduce daño inmediato, no lo que cambia una vida.
La política de drogas en Chile depende de carteras de seguridad. Eso no es un detalle administrativo: define qué se mide, qué se financia y a quién se considera exitoso.
Tratada como salud, la adicción se recupera. La evidencia está en esta página; el camino, en nuestro modelo.

Ninguna de las cuatro es un descuido. Cada una es la consecuencia lógica de para qué se construyó el sistema.
Falla 01. Cuando el objetivo institucional es el control del delito, el éxito se mide en reincidencia y no en recuperación. Se financia lo que reduce daño inmediato, no lo que cambia una vida.
Falla 02. Y el trastorno de base sigue ahí. La patología dual no se resuelve porque el consumo se detenga: requiere tratamiento propio y continuado.
Falla 03. El modelo ambulatorio pide que alguien en consumo activo asista por su cuenta a terapia cada semana. La baja adherencia no es un fallo del paciente: es un fallo de diseño.
Falla 04. Encierro, castigo y disciplina sustituyen al tratamiento clínico. Sin psiquiatra, sin protocolo y sin nadie mirando.
La columna de la izquierda no es una acusación: es la descripción de un diseño que persigue otro objetivo. La de la derecha es lo que cuesta cubrir esa diferencia.
| Lo que ocurre hoy | Lo que hacemos |
|---|---|
| Se mide reducción de daños y reincidencia delictual | Medimos logro terapéutico por dimensión con el instrumento TOP, al ingreso, cada tres meses y al egreso |
| La intervención cierra a los seis meses | Seis meses de seguimiento posterior, documentado y con la familia dentro |
| Se exige asistencia voluntaria a alguien en crisis | Residencial cuando hace falta contención, ambulatorio cuando la persona puede sostenerlo |
| Modelos coercitivos sin respaldo clínico | Base disciplinar explícita: psicología, terapia cognitivo-conductual, conductismo y acompañamiento espiritual |
| Se ignora el trastorno de base | Patología dual tratada como tal, con control psiquiátrico mensual |
TOP es un instrumento internacional de resultado terapéutico. Mide tres dominios —uso de sustancias, transgresión a la norma social, y salud y funcionamiento social— y se aplica al ingreso, cada tres meses, al egreso y en el seguimiento. Lo que se mide con él es logro terapéutico, no ausencia de delito.
La serie va a la baja. Conviene leerla entera antes de concluir que el problema se está resolviendo solo.
| Indicador | 2022 | 2024 | Tendencia |
|---|---|---|---|
| Alcohol, último mes | 39,2 % | 34,6 % | A la baja |
| Tabaco diario | 17,7 % | 16,5 % | A la baja |
| Marihuana, último año | 10,9 % | 10,1 % | A la baja |
| Alcohol en 12 a 18 años | 11,5 % | 8,2 % | A la baja |
| Marihuana en 19 a 25 años | 19,6 % | 21,2 % |
Fuente: XVI Estudio Nacional de Drogas en Población General, 2024. Muestra de 18.668 personas en 109 comunas. La serie se levanta cada dos años desde 1994.
Casi la mitad de quienes bebieron en el último mes reportó haber llegado a la embriaguez. El indicador que baja mide cuántos consumen, no cómo consumen.
Estudio Nacional 2024
Se mantiene estable en 0,3 % desde 2022, y es la sustancia con mayor severidad entre quienes la consumen. Una prevalencia pequeña puede concentrar el daño más grave.
Estudio Nacional 2024
Entre los 19 y los 25 años la marihuana subió de 19,6 % a 21,2 % entre 2022 y 2024. Es el único tramo al alza de la serie.
Estudio Nacional 2024
Y las personas jóvenes las atraviesan más rápido que los adultos. Saber en qué etapa está alguien cambia por completo qué corresponde hacer.
Consumo experimental
Ocasional, social, sin conciencia de riesgo. Aquí todavía interviene la prevención.
Consumo regular
Se instala una rutina. El consumo pasa a ocupar un lugar fijo en la semana.
Consumo problemático
Aparecen las consecuencias: estudios, trabajo, salud, familia. Se sigue consumiendo igual.
Adicción
Ya no es una decisión. Se necesita consumir a diario para funcionar, y el tratamiento es clínico.
El consumo lleva a abandonar los estudios o el trabajo. La pérdida de ingresos trae depresión y pérdida de propósito, y eso lleva a seguir consumiendo. Romper ese círculo es exactamente lo que hace un tratamiento integral: no basta con detener el consumo si no se repone lo que el consumo se llevó.
Bajo nivel de escolaridad, falta de oportunidades laborales y condiciones de vida precarias, frente a un modelo social que asocia el éxito a la capacidad de gasto. La dependencia intensifica las desigualdades, dificulta el desarrollo de personas y comunidades y empeora la salud pública.
Por eso las adicciones son un drama social. Salir de él exige medidas estructurales: Estado, empresas, sociedad civil y familias.
Esto no es una crítica al Estado. Ejecutamos política pública y trabajamos en convenio.
Lo que decimos es que el diseño actual persigue un objetivo distinto al de rehabilitar, y que hace falta alguien que cubra esa diferencia. Eso es lo que hacemos en Av. Miraflores 1551, Peñaflor, desde 2016.
Si hay riesgo vital, llama al 131. El Fono Drogas y Alcohol 1412 atiende 24 horas, es gratuito y confidencial.